A Su lado, entre Sus piernas, a Sus pies

  • Reclamo - ... Observo a la perr *a* Apoyado en la pared. Parece dormida... veremos si husme *a* *...* Intuye al Amo. *...* No sé si abrirla y manosearla *...* ...
    Hace 3 semanas

Bailar pegados


Una noche calurosa de agosto... ella encendió un cigarrillo y se lo pasó a su Amo... después... pidió permiso para encenderse uno y salió a la terraza... Su Amo la siguió.

En silencio... contemplaron  las luces de los edificios... el cielo estrellado... el brillo de la luna...

Terminaron los cigarrillos y los apagaron.

Corría una ligera brisa y ella con tan solo un fino vestido de tirantes, se estremeció.

Su Amo se puso detrás de ella... la cubrió con sus brazos... la oprimió contra la barandilla dejando que notara su erección en el culo.

Le gustaba tenerla así: atrapada, prisionera, a su merced.

Ella ronroneó poniendo las manos en la barandilla.

Le gustaba estar así: atrapada, prisionera, a Su merced.

Las manos de Él recorrían su cuerpo por encima de la ropa... acariciando... apretando... retorciendo.

Su boca lamía... besaba... mordía su cara... la oreja... el cuello... los hombros.

De algún piso cercano salían las notas de una música lenta.. sensual... erótica.

    -         ¿Te gusta bailar? .- le susurró al oído

    -         Sí, Amo

Él la giró y volvió a estrecharla entre sus brazos... metiendo la pierna derecha en medio de las de ella... frotando su sexo.

Ella era más baja que Él... y además llevaba sandalias planas... por lo que se puso de puntillas como si llevara tacones... contoneando las caderas al ritmo de la música... colocando los brazos alrededor de Su cuello... frotando su pecho contra el Suyo... notando como se le endurecían los pezones... su coño empezaba a mojarse...

Durante unos minutos permanecieron así... mudos... abrazados... besándose... tocándose... girando despacio.

Él deslizó un tirante del vestido descubriendo uno de sus pechos... lo masajeó... lo apretó...  pellizcó el duro pezón estirándolo hasta que le provocó un gemido... mezcla de placer... y dolor.

La separó un poco y bajó la boca para apresarlo... mordiéndolo despacio... jugueteando con la lengua... con una lentitud desesperante.

Después... hizo lo mismo con el otro... y cuando el vestido cayó a sus pies... exploró su sexo... introduciendo primero un dedo... luego dos... mientras que con el pulgar frotaba su clítoris hinchado.

Ella se retorcía entre sus brazos buscando un orgasmo que no  llegaba... y consciente de que no llegaría hasta que Él no lo deseara.  

Agarró su polla por encima del pantalón al principio... y metiendo la mano por dentro del pantalón después... apretando... acariciando... subiendo y bajando la mano hasta llegar a los huevos... deseando que la cogiera del pelo y... la pusiera de rodillas para devorarla.

Él no tardó en hacerlo.

Aunque le gustaba empezar despacio... esta vez... el ansia era superior a ella... sobre todo cuando Él se la retiraba... o se la paseaba por la boca antes de volvérsela a meter hasta la garganta.

Un gemido se escuchó... Él no era... ella tampoco...

    -         Amo, creo que alguien nos mira.

    -         ¿Y…????

    -         Nada, Amo

Bajó la mirada por unos segundos... avergonzada por haber interrumpido el momento... por sentirse desnuda... a la vista de un extraño.

Él oteó el horizonte hasta que descubrió al voyeur en el edificio de enfrente... sonrió perversamente... la oscuridad de la noche ocultaba los rostros pero no las siluetas... si quería mirar le ofrecerían un buen espectáculo.

Incorporó a Su perra.

Primero... ató sus pechos a la barandilla sin dejar de manosearlos.

Luego... sujetó las muñequeras.

El cuerpo quedó curvado hacia adelante... culo y coño expuestos... ofrecidos.

Entre las tobilleras colocó una barra... lo que haría que no pudiera cerrar las piernas.

Acarició su cuerpo hasta que gimió de nuevo.

Encendió tres velas... una roja... una negra... y una azul.

Azotó su culo con la mano... haciendo que poco a poco... se pusiera colorado.

Pero no era suficiente.

La quería más caliente... más perra... más puta... suplicando.

Sin dificultad... metió dos dedos en su coño al tiempo que... sobre la espalda y el culo iba derramando gotas de cera.

Ella gemía y se quejaba a la vez.

    -         Ohhhhhh…. Siiii… masssss… auggggghhhh… ahhhhh… por favorrrrr

Desnuda... inmovilizada... expuesta a la vista de un desconocido... sintiendo el calor de la cera sobre su piel... pero sobre todo... sintiendo la excitación de Su Dueño... era como estar en el paraíso... y en el infierno.

Pedía... rogaba... suplicaba... se quejaba... sin saber muy bien qué quería en ese momento.

El Amo apagó las velas... Le gustaba como había quedado decorado su cuerpo... colorido.  

Encendió la luz de la terraza. La fotografió desde todos los ángulos.

Miró de nuevo hacia el voyeur... casi casi que podía adivinar su polla dura... mientras se masturbaba...

Apagó de nuevo la luz... acarició su cuerpo... la besó… y continuó…

A golpe de fusta fue retirando la cera... soltó sus pechos... le permitió incorporarse... y apoyarse en Él.

Las muñequeras... aún la mantenían atada a la barandilla.

Durante unos minutos... la mantuvo así... acariciando con suavidad su cuerpo antes de… volver a excitarla de nuevo.

La llevaba hasta el orgasmo y... se detenía.

Ella temblaba... las piernas le flojeaban... si no estuviera atada y sujeta por Él... caería al suelo.

La volvió a doblar sobre la barandilla.

Sacó su polla dura y la colocó en la entrada de su sexo... ella suplicó que la follara... Él metió solo la punta... y volvió a sacarla.

Ella se retorcía buscando un mayor contacto... que se la metiera entera... pero Él detenía sus movimientos con fuertes palmadas en  su culo.

Le gustaba tenerla así... a punto de llorar de impotencia por un placer que no terminaba de llegar.

Sus gemidos... sus súplicas... sus ruegos… eran como música celestial para sus oídos.

Y además... Le excitaban... se la ponía aún más dura.

Pensándolo bien... quizás no dejara que se corriera hasta la noche... para tenerla ansiosa... receptiva a cualquier roce... cualquier palabra... provocadora... descarada y… sumisa.

Despacio... con la punta de la polla... fue llevando sus jugos del coño hasta el culo... forzando la entrada... que poco a poco se abría para Él.

La desesperación  de ella era tal que... buscaba la penetración... aunque fuera anal.

Se separó... le soltó las manos y los tobillos... permitió que se incorporara.

Ella buscó su polla con las manos... intentando metérsela en el coño.

    -         Por favor... fóllame... por favorrrrrr .- decía una y otra vez

Él seguía sonriendo... excitándola... dándole y negándole a la vez... hasta que con un tirón de pelo la arrodilló delante de su polla.

Ella empezó a lamer con ansia... con desesperación... intentando darle todo el placer que sentía en su coño insatisfecho... y palpitante.

Le gustaba hacerlo despacio... pero estaba tan desesperada que lamía con furia... follándose ella misma la boca... introduciéndola hasta la garganta sin hacer caso de las arcadas que... a veces... se provocaba.

Lamía... chupaba... follaba... y gemía.

A veces... Él la cogía del pelo y le mantenía la cabeza tan lejos que no pudiera chuparla... pero tan cerca como para que intentara hacerlo... y cuando se retorcía... se la metía hasta la campanilla dejándola quieta... sin apenas poder respirar... antes de follar de nuevo su boca.

Antes de que se dieran cuenta... se mezclaron los gemidos de tres personas... ella... Él... y el voyeur.

Ella aumentó el ritmo.

Él gritó llenando su boca de leche.

En algún punto del edificio de enfrente... alguien anónimo... también se corrió.

Faltaba ella.

Él se sentó delante de ella que permanecía en el suelo de rodillas.

    -         Tienes tres minutos para correrte para mí.

No necesitó  que se lo repitiera dos veces.

Tampoco necesitó los tres minutos.

Apenas empezó a tocarse... suplicó... pidió permiso... le fue concedido... y se corrió a Sus pies.

Entre la fantasía y la realidad... el Verdugo... usa y abusa... de la rea... que pide... masssssss.


Veintiocho

El Verdugo entra en la celda... y contempla a la rea... pensando en el tiempo que hace que no la reclama.

La rea está vestida únicamente con los adornos que tanto le gustan... las tobilleras y las muñequeras.

Ella lo intuye... y abre los ojos... al tiempo que esboza una amplia sonrisa.

Con un gesto... Él le ordena que suba los brazos por encima de la cabeza... y abra las piernas.

Lo hace despacio... provocadora... descarada... sintiendo como... ante Su ardiente mirada... los pezones se le endurecen... y su coño se humedece... al tiempo que el pulso se le acelera... y la respiración se le entrecorta.

Sentir como la rea se excita... sin haberla tocado... aún... lo llena de orgullo... y le hace sentir poderoso... tanto como empieza a ponerse Su miembro.

Es temprano... y el desayuno ya está en la mesa.

Sorprendida... ella contempla la silla puesta del revés... de tal forma que... en vez de sentarse... se ve obligada a arrodillarse... apoyando los pechos en el respaldo... y ofreciendo su culo y su coño-

Mientras desayuna... el Verdugo explora su coño mojado... acariciando su clítoris... muy muy... despacio.

La rea mueve las caderas... buscando un contacto mayor... más profundo... más intenso... dejando escapar un gemido... apenas contenido.

Un azote la detiene...

- no puedes moverte, no puedes gemir y no puedes dejar de desayunar.

Ella traga saliva... consciente de que no va a ser capaz de cumplir la orden... entre otras cosas porque Él sabe como tocarla... y como llevarla hasta el extremo de... desobedecer.

A pesar de todo... lo intenta... apretando los puños... mordiéndose los labios... sin dejar de masticar.

Casi casi... lo consigue... apenas le queda desayuno... pero entonces... el Verdugo le hace sentir su verga dura en la entrada de su sexo... acariciando... metiendo apenas la punta... y retirándola.

No puede evitarlo... se deja llevar por el deseo... para de desayunar... gime... mueve las caderas... buscando más... rogando más... suplicando más.

Sorprendentemente... el Verdugo le pregunta la hora... son las ocho y veinte... hace una suma rápida... 8+20=28.

Para... ordena... 

- "Trae el cesto de las pinzas y la fusta, te has ganado tres purgas".

- "¿Tres?".- pregunta extrañada

- "Por moverte, por gemir y por dejar de desayunar".- responde Él con una amplia sonrisa.

La primera purga consiste en veintiocho pinzas... cuatro en cada labio... nueve en cada pecho... y una en cada pezón... y volver a la posición inicial en la silla.

La segunda purga... son veintiocho azotes con la mano... catorce en cada nalga... contados en voz alta... y tan intensos... que algunas pinzas se sueltan... y caen.

Se encoge ligeramente por el dolor... recupera la posición enseguida... pero no llora... a pesar de que las lágrimas pugnan por salir.

La tercera pugna... veintiocho azotes con la fusta... de pie... con la espalda en la pared... los brazos en la nuca... y las piernas abiertas.

Aún quedan unas cuantas pinzas puestas... incluyendo las de los pezones... que son las que más la martirizan.

Los azotes se alternan... muslos... sexo... pechos... haciendo caer de vez en cuando alguna pinza.

Cuando salta la del pezón derecho... ya no puede contener las lágrimas... y en un gesto impulsivo e incontrolado... se las limpia con el brazo.

- "Cuarta purga: trae el cinturón".- dice el Verdugo con seriedad.

- "¿Por qué?".- pregunta sin poder evitarlo

- "Tus lágrimas también me pertenecen y yo decido si te las limpio y como lo hago. Ahora, trae el cinturón sin demora, recibirás veintiocho azotes más".

El primer azote con él... hace saltar la pinza que queda... la del pezón izquierdo.

El dolor que siente... es tan agudo que cae de rodillas a Sus pies...con la cabeza agachada.. y llorando ya de forma incontrolada... pero ni se le ocurre secarse las lágrimas.

Con una mano... la agarra del pelo... e introduce Su polla en la boca... ordenándole chupar... al tiempo que el cinturón cae... una y otra vez... en su espalda... sus muslos... su culo... hasta completar los veintiocho azotes... 

Con un movimiento brusco... el Verdugo se separa... y la contempla... desmadejada a sus pies... llorosa y jadeante a la vez.

Se siente orgulloso y satisfecho... y también excitado... 

En unos minutos... cuando ella se recupere... buscará Su placer... y si se le antoja... tal vez... solo tal vez... la rea también lo obtenga.


De putas y... putones (II)

Hace unos cuantos años... cuando empezaba a moverme por el BDSM... conocí a uno de esos supermegaamosdelmundomundialypartedelextranjero... que tenía como dogma de fé... que Dominantes y sumis@s éramos una especie de élite especial... obviamente todos supermegafashion... íntegros... con honor... con ética... etc...

En definitiva... todo virtudes... y ningún defecto.

Curioso... viniendo de alguien que... con el tiempo... recabó información privada acerca de quien en aquel momento fué mi Amo... y "amenazó" con usarla... eso sí... con dos cojones... a través de su supuesta sumisa en aquel momento.

Y digo curioso... porque... el valor de la información... y más si es privada... depende de cada uno... y del uso que se quiera dar de la misma.

Por ejemplo... a mí... puede interesarme más (o no)... si trabaja o está en el paro... que si su trabajo es de economista o fontanero...

Puede interesarme más (o no)... cómo terminaron sus relaciones anteriores... que si tuvo 1 o 21 sumisas antes que yo.

Etc...

A lo largo de los años... me he encontrado gente de todas clases... y no me refiero al estatus social (que también)... sino con las características que realmente me interesan... es decir... si son buenas... malas... regulares... o medio pensionistas.

La envidia... los celos... el ego mal entendido... la maldad... los cotilleos... la falta de integridad... el intentar "pisar" al otro... forma parte del individuo... y será así al margen de que practique o no el BDSM.

Es evidente que... la gente que practica/mos BDSM... no somos ni mejores ni peores... que las que no lo hacen... como sucede en cualquier otro tipo de grupo o gremio.

Gente buena y mala... hay en todas partes... o como suelo decir... putas y putones.

En general...  a la larga... es fácil distinguir una puta de un putón...

La puta no se meterá en guerras... propias y/o ajenas en las que no crea... mientras que el putón... estará metid@ en todas.

La puta... luchará sus propias batallas... el putón enviará a l@s "amig@s".

La puta... mantendrá su código de honor... mientras que el putón carece de él... o se arrima al código que más beneficio personal le reporte.

La puta tiene valores... (y además puede demostrarlo)... el putón no tiene ninguno... y también lo demuestra.

El tiempo... pone a la puta en su sitio... y al putón... también.

P.D. Más  sobre "de putas y putones"... aquí.


Un poco de limpieza

Hace tiempo que me estoy diciendo... que tengo que hacer limpieza de blog's... supongo que por aquello de ir quemando etapas... o de "ponerse al día".

En cualquier caso... me doy cuenta que... se presupone que los sigo... y no es así.

Hay blog's en los que no se escribe nada desde hace años... otros ahora están cerrados... algunos más han borrado todas las entradas... o tienes que estar "invitado" para poder leer.

También hay blog's... que no tienen sentido que aparezcan entre los que visito... cuando hace tiempo que dejaron de interesarme... sobre todo en los casos en los que... el mero hecho de ver que se ha posteado algo nuevo... me provoca un rictus de ironía en el mejor de los casos... o de cinismo.

A falta de revisar me queda... el último año... y hacer lo que entienda que procede en cada caso... eliminarlos o... esperar que se cumplan dos años para hacerlo.

Y conforme realizo esta tarea... también me doy cuenta que... echo de menos blog's que debería tener agregados... y que subsanaré en breve.

Quizás... y ya que tamos de limpieza... y renovación... haga un cambio de imagen  del blog... a ver si eso me anima a volver a escribir :P.